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LEGENDE ET ORIGINE DE LA GALETTE DES ROIS

L’Épiphanie est une fête religieuse et l’origine de la galette des rois est païenne


1- La fête des rois

Le 6 janvier est le jour de l’Épiphanie, une fête chrétienne. C’est le jour où les rois mages Melchior, Gaspard et Balthazar guidés par une étoile sont arrivés dans l’étable où l’enfant Jésus est né. Pour rendre hommage à Jésus, "roi des Juifs", les trois rois mages lui ont offert de l’or, de la myrrhe et de l’encens.

En France, le 6 janvier n’est pas férié et on fête l’Epiphanie le dimanche qui suit le 1er janvier. La tradition veut qu’on se réunisse et que l’on partage une galette ou un gâteau des Rois, pour "tirer les rois".

2- Galette ou brioche ?

La galette des rois est une galette à base de pâte feuilletée fourrée généralement à la frangipane (une crème à base d'amandes) et dorée au four. Le gâteau des rois est une brioche aux fruits confits en forme de couronne parfumée à la fleur d’oranger.

Vous pouvez retrouver la recette de la délicieuse et fameuse galette des rois sur Marmiton: Gallete de Rois


3- La part du pauvre

Dans cette galette ou ce gâteau, est dissimulée une fève. Le plus jeune de la famille se glisse sous la table pour désigner qui aura quelle part du gâteau. Celui qui mange la part contenant la fève est couronné roi (ou reine) et doit alors choisir sa reine (ou son roi). Dans certaines familles, on laisse de côté la «part du pauvre» (ou la part du «Bon Dieu») pour le visiteur imprévu.

Traditionnellement, il y avait aussi la «part de l’absent», pour la personne de la famille qui n’était pas encore rentrée : le fils aux armées, le parent sur un vaisseau du roi, le pêcheur. La part était rangée dans la huche jusqu'à son retour, une façon de dire tendrement "on a pensé à toi". Si elle se gardait longtemps, sans s'émietter et sans moisir, c'était un bon présage.

4- La fève

Une légende raconte que la fève serait née le jour où Peau d’Ane (conte de Perrault) avait oublié sa bague dans un gâteau destiné au prince. Mais, à l’époque des Romains, on célébrait fin janvier les Saturnales, fête où un esclave ou un domestique était élu roi du festin grâce à une fève. Et pour ne pas tricher et pour que ce choix soit juste, c’était un enfant mis sous la table qui attribuait les parts du gâteau.

La coutume de la galette des Rois existe en France depuis le XIIIe ou le XIVe siècle. Aux XVIe et XVIIe siècles, il y a eu plusieurs campagnes contre cette coutume alors jugée païenne. Sous l’Ancien Régime, on appela cette tradition «gâteau des rois» car on le donnait en même temps que la redevance et il fallait en offrir un à son seigneur. Puis l’Eglise s’est appropriée cette fête païenne et l’a associée peu à peu à l’Epiphanie. Du XVIIe siècle au début du XXe siècle, les boulangers avaient l’habitude d'offrir une galette à leurs clients. C’est à ce moment-là qu’a commencé la tradition de donner des gâteaux à ses amis. Peu à peu, la fève a été remplacée par la fève en or, puis en porcelaine ou en plastique ! Les collectionneurs de fèves sont appelés les fabophiles.

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Propósitos de Año Nuevo

La clave para cumplir los propósitos de Año Nuevo

Voluntad, necesidad, planificación, compromiso, motivación, esfuerzo no son ingredientes suficientes… hace falta algo mas importante

El fin de año es el momento de pensar en los buenos propósitos y los grandes objetivos para el año nuevo. ¿Cuáles son tus propósitos para este año? ¿Sueles conseguirlos o se quedan sólo en intenciones o en intentos?

Vamos a ver qué puedes hacer para alcanzar el objetivo que te has propuesto a través de un caso concreto: “Este año, quiero aprender a hablar bien un idioma”. Recuerda que es un ejemplo, pero la siguiente reflexión sirve para cualquier otro propósito: adelgazar, montar una empresa, dejar de fumar, hacer un voluntariado, aprender a tocar un instrumento, mejorar mi relación con los colegas, hacer deporte, jugar con mis hijos,…

1-¿Qué es un propósito?
Un propósito es la intención de hacer o de no hacer algo, es el objeto o la meta que se pretende conseguir. Una buena intención es un compromiso que uno toma consigo mismo para mejorar un aspecto de la vida.

2-¿Tiras la toalla?
Por lo general, con el paso del tiempo, uno tiende a olvidar o dejar de lado el o los propósitos fijados. Hay muchos los pretextos que te llevan a abandonar: no tengo tiempo, es muy caro, no tengo la fuerza de voluntad, no me puedo concentrar, tengo muchas cosas qué hacer, requiere mucho esfuerzo, hay situaciones imprevistas que me interrumpen,…  Si te pasa esto, es porque no has hecho que tu PROPÓSITO sea una PRIORIDAD. Para que funcione, todo tiene que estar focalizado hacia tu OBJETIVO, pero sin agobiarte.

3-¿Cuáles son los ingredientes?
Es cierto que se requiere motivación, necesidad, organización, voluntad de aprender… Pero estos ingredientes se agotan. Se necesita algo más… y la clave está en convertir este propósito en HÁBITO. ¿Cuántas veces los padres piden a su hijo que se lave las dientes antes de irse a dormir antes de que esta acción se convierta en un hábito? Al principio, hay que ser constantes y firmes, pero cuando el niño ya lo hace como una costumbre, no se requiere ningún esfuerzo. Es más, si uno deja de lavarse de los dientes un día, se siente uno molesto y se le echa de menos. La mayor parte de lo que hacemos (leer, conducir…) está dominado por hábitos. Es cierto que hay hábitos que son más difíciles de crear que otros, pero una vez anclados, se vuelven acciones naturales y ya no es necesario realizar esfuerzos para continuar haciéndolo porque nuestra voluntad ya no interviene. Lo único que hay mantener es la atención para hacerlo conscientemente y cada vez mejor.

4-¿Por dónde empezar?
Con constancia y metodología, el acto que te propones será para ti una experiencia amena solo si lo conviertes en un hábito. Haz de tu propósito una de tus prioridades del mes (sin estresarte, sin saturarte).
  1. Listado de prioridades. Haz una lista de los hábitos actuales, otra de las cosas importantes y otra de las cosas urgentes. Mira a ver qué hábito puedes sustituir por otro que te  procure las mismas o mejores ventajas. Poco a poco, vas dejando de lado progresivamente un máximo de cosas para darle prioridad a tu propósito. Así, tu compromiso hará que seas más productivo. De este listado, empieza eligiendo UN sólo hábito, el que sea más fácil sustituir y una vez anclado, pasa a otro hábito. Para cambiar de régimen, tendrás que empezar por cosas pequeñas, por ejemplo, sustituyendo tu pan con mermelada por pan con tomate, o el bollo de nata por una manzana.
  2. Compromiso. Cumplir un propósito es posible cuando focalizas un objetivo y pones en marcha una rutina cotidiana de pequeños actividades que vas a repetir hasta que llegue a ser un hábito. Ahora con las tecnologías de la información y comunicación, lo tienes muy fácil y no es caro. Puedes aprender solo y practicar en muchas ocasiones que se te presentan. Pero muchas personas necesitan un “entrenador” como tutor y guía para practicar, facilitarles recursos y recomendaciones, para corregirles y hacer un seguimiento de cada una de las actividades a realizar por sí mismos. Otras personas necesitan inscribirse a un curso para sentirse “obligados” a seguir con su compromiso. Para sentirse más motivadas, otras personas prefieren apuntarse a la actividad con un amigo porque sienten que juntos, el compromiso es más fácil.  Si quieres, puedes “publicar” tu compromiso marcado en tu facebook o comunícalo a las personas que te rodea para que te ayuden a mantener tu reto. Como en el deporte, tus seguidores y tus fans serán ¡tus animadores!
  3. Planificación. Es importante estimar el tiempo que puedes dedicar a esta nueva actividad e ir diversificando las actividades durante el proceso, integrando sesiones de enseñanza/aprendizaje con actividades divertidas, relajantes e interesantes. El aprendizaje de un idioma es un proceso, así como para el adelgazamiento: no puedes pretender bajar 10 kilos de peso en 15 días; es necesario cambiar de régimen de manera paulatina y acompañarlo poco a poco de una actividad física. Es mejor dedicar 15 minutos diarios que pasar una jornada intensiva al mes a la actividad porque la asiduidad, la asimilación, la práctica y la repetición son los valores añadidos más preciosos para todo aprendizaje. Puedes planificar tu propio programa personalizado decidiendo la frecuencia y la duración de cada actividad. 
  4. Balance.  Autoevalúate y pregúntate a ti mismo de vez en cuando cómo vas con tu propósito. Si escribes las actividades que vas realizando diariamente en un calendario, te resultará más cómodo evaluarte marcando con una cruz cada día para ver si lo has cumplido o no, hasta que se vuelva una actividad habitual, durante 30 días. Realiza el balance del cambio producido por este nuevo hábito que podrás mantener sin esfuerzo y elige una nueva actividad para introducir o sustituir hasta que se vuelva también en hábito, y así sucesivamente con otra actividad.

5-¿Y si mi objetivo es muy ambicioso?

Para conseguir un maxi-objetivo a largo plazo, es necesario empezar por definir un mini-objetivo medible a muy corto plazo y evaluar el progreso efectuado. Este resultado de aplicación inmediata es la recompensa de una serie de experiencias positivas que harán que tengas más confianza en ti y ganas de aprender más y más. Y una vez conseguido este mini-objetivo, puedes pasar al planteamiento del siguiente mini-objetivo. No es aconsejable hacer ni muchos cambios a la vez ni un cambio radical o muy ambicioso, hay que darse el tiempo para que el cuerpo y la mente se acostumbren poco a  poco. En cuanto a los mini-objetivos, es preciso que estén bien definidos, que sean realizables, fácilmente medibles y cuyos resultados sean visibles.


6-¿Cómo paso a la acción?
Haz de tu aprendizaje un ejercicio ameno y duradero. Practica unos minutos al día, todos los días (leer una noticia, canta una canción, busca un chiste en internet, escucha la radio, ve un documental,…). Serán pequeñas actividades que elegirás según tus gustos, que te resultarán familiares y formarán parte de tu rutina hasta crear un impulso positivo que te permitirá llegar a alcanzar tu reto.
Si tienes el hábito de leer el periódico todos los días mientras tomas un café a media mañana, pues te propongo que leas el periódico en el idioma que quieres practicar. Si los domingos por la tarde, estás acostumbrado a ver una película en la tele, pues ¿porqué no verla en el idioma en cuestión? Si en el trayecto de ida y vuelta al trabajo escuchas canciones, ¿porqué no escuchas canciones en el otro idioma?
Si te gusta el cine y te propones como reto “poder ver una película en versión original”, te vas a estresar por ser un objetivo vago y muy ambicioso. Es mejor que empieces por plantearte varios mini-objetivos concretos, planificándolos y cumpliéndolos poco a poco. Tienes que plantearte pequeños sub-objetivos semanales o mensuales. La primera vez, debes plantearte “quiero ser capaz de entender la mitad de los diálogos de mi película favorita que ya he visto en español y con ayuda de subtítulos en el idioma”. Después, “quiero ser capaz de entender tres cuartas partes con subtítulos” y al cabo de tres meses, “quiero comprender la mitad de los diálogos sin subtítulos”. De esta forma, después de cada mes, puedes medir los avances efectuados y anotarlos en un cuaderno. Y cuando este objetivo ya esté cumplido, podrás recompensarte, ofreciéndote un regalo, por ejemplo “el DVD en VO de la otra película que tanto me gusta”.


Posiblemente se os haya hecho un poco larga la lectura, pero espero que os haya gustado pues habéis leído ¡hasta aquí!”. En otro post, hablaré sobre los distintos estilos de aprendizaje.

Ah! Si todavía no sabes qué regalar para la fiesta de los Reyes Magos, aquí te propongo una idea original: un bono de clases, sin matrícula, con el método 121conversation.


¡Feliz año 2015!


«Escoge siempre el mejor camino por muy dura que pueda ser. La fuerza del hábito pronto lo convertirá en algo fácil y agradable Pitágoras

«Il faut tenir à une résolution parce qu'elle est bonne, et non parce qu'on l'a prise.» François de La Rochefoucauld
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MERRY, MERRY CHRISTMAS!!!

Hello, everyone! I hope that you are saving enough energy for one of the most emotive moments of the year: Christmas, which we will be celebrating next week. In the Catholic world, each family and each culture has its own way of experiencing the symbolic birth of Jesus Christ to redeem the Humanity from sin. But do we know what the origins of Christmas are? And, which is more important, who is Santa Claus and why does he show such a big generosity in bringing presents to kids around the World? Let’s explore the sense and the evolution of this celebration. Will you join me?

In Ancient times the winter solstice was a crucial moment for every human community after the invention of agriculture and cattle rising: during the autumn, darkness had conquered daily life, shortening the hours of insolation and condemning the people to a season of terror, when they lived in permanent fear of being attacked by bad spirits and of not seeing the light again. As a result of increasing darkness, harvest could not go on either, so the whole community had to live on its savings, hoping that the gods were beneficent enough as to allow them to grow food again within the next weeks. December 21st marked the moment when their good hopes came true: once more, darkness would give way to sunlight, which would re-conquer its territory little by little, letting people undertake their rural occupations again until spring rewarded them for their efforts, with natural species came back to life in a whole explosion of colours. That is why the Romans institutionalised the celebration of the winter solstice as the Saturnalia, in order to honour Saturn, god of agriculture, between December 17th and 23rd. When Christianity became official in the Roman Empire, by the end of the 4th century A.D., priests and other religious authorities thought it convenient to make Jesus’ birthdate coincide with that of the Saturnalia, which was already so popular, to make it easier for the new religion to win support among Roman people. Only they moved it a few days forward, from December 21st to the 24th.
And what about Santa Claus? In him two different traditions merge: on the one hand, that of Teutonic god Odin, who was believed to give presents to children; on the other hand, that of Saint Nicolas of Bari, archbishop of Myra (in Turkey) in the 4th century A.D., who assisted a father that had not enough money to marry his three daughters by giving the latter a vast amount of golden coins, which he put into the sockets that the girls had hung out on the window of their house.  As centuries passed by, the man who had been so benevolent not only towards those three sisters, but also to every children around him, was remembered every Christmas in the shape of an elderly character, with white beard and moustache, always smiling, who gave presents to children that had behaved properly along the year.

 That is how present-day Christmas celebrations took place, adding of course the most important element: the familiar atmosphere that presides the dinner that we share with our beloved, or the love and tenderness that we provide to people that cannot spend the night with their relatives, but whom we try to make feel like home. Because the ‘Christmas spirit’ must be present in our lives not only in December, but also during the whole year. Don’t you agree?


Autor: Antonio Jesús Pinto
Profesor en 121 Conversation. Es Doctor en Historia Contemporánea. Ha vivido en Londres, Nueva York y Pittsburg. Tiene una amplia experiencia como profesor de inglés. Por su  experiencia y su formación profesional, dice estar "convencido que mis clases ayudarán al alumno a coger soltura y a tener más confianza en si mismo a la hora de hablar el inglés".